Tira que yo recojo

Barcelona es, por la forma en la que los vecinos se desprenden de la basura, como un gran mercadillo en el que el precio que se paga es la habilidad de cada un@ para dar con los tesoros que por un breve espacio de tiempo viven en la calle. La mayoría de las cosas que se tiran nunca llegan a manos del servicio de recogida de basuras y generalmente acaban teniendo una nueva vida al lado de un afortunado vecino que encontró sus necesidades cubiertas mientras paseaba por la calle.

librosLos trastos de otras personas han amueblado muchos de los pisos en los que he vivido en esta ciudad, las lecturas desechadas de vecinos desconocidos han animado mis tardes en el sofá (posiblemente recogido de la calle) y la ropa de mujeres con las que comparto talla pero no cafés han dado nueva vida a mi armario. En concreto, recuerdo perfectamente el 30 de mayo de hace dos años, cuando al volver para casa dimos con tres bolsas enormes llenas de prendas de ropa que parecían escogidas para mi: vestidos, camisetas y pantalones de una chica que según parecía se estaba mudando a otro país o a un piso sin armarios y dejó las prendas que ya no quería en su portal para darme una sorpresa por mi cumpleaños.

Este hecho también da pie a situaciones bastante cómicas como aquella vez que movimos un sofá desde la esquina de Casanova con Diputació hasta el Gótico usando dos monopatines y la paciencia del pobre John que se comió aquel pedazo de marrón con escaleras sin ascensor incluidas. O la vez que vaciamos aquel piso y en la calle unos espontáneos decidieron volver a montar nuestro salón con los sofás, la mesa del café y las lámparas para tomarse unas birras en plena calle Llibretería.

Nunca he vivido ni paseado por una ciudad en la que se encuentren tantas cosas por la calle como en Barcelona y es una de las cosas que más me gusta de ella. Filosofía de la reutilización sin zarandajas y gracias a la cual ayer me volví a casa con Reencuentro de Fred Ulhlman (Tusquets editores) y Caperucita en Manhattan de Carmen Martín Gaite (Siruela) debajo del brazo y sin más coste que la ligera capa de polvo que les tuve que quitar de la portada.

Y sin que tenga nada que ver, una lista de reproducción que se ha publicado hoy en Soviet Magazine y que se titula Ellas lo traen.

2 comentarios

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2 Respuestas a “Tira que yo recojo

    • Hombre, sabes que si los dejas en la calle casi todos se los va a llevar la gente, es como un punto de intercambio… en la última mudanza los dejamos en la puerta del portal y cuando volvimos a bajar más cosas ¡¡no había ni uno!!! Y por cierto, te contesto aquí al comentario anterior: “Dates” me gustó aunque no me encantó a lo loco. La otra me la apunto🙂

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