Hoy contestas tú: Javi Pulido (entrevistas a periodistas)

1-Formación y experiencia laboral

Javi Pulido en la redacción

Estudié Periodismo en la Universidad Complutense de Madrid. Unos cuantos años después volví para hacer los cursos de doctorado y la tesis. Me he especializado en Cultura, pero creo que a estas alturas de partido ya he hecho de todo: diarios, prensa sectorial, gabinetes de prensa institucionales, comunicación para empresas y ONGs, redes sociales. Y lo que queda.

 2-¿Por qué decidiste hacerte periodista? ¿Vocación? ¿Ambición personal? ¿Locura transitoria?

Por pura vocación. Ya cuando estudiaba la carrera me hacía cargo de que esta era una de las profesiones más putas: mal reconocida y peor pagada. Pero, en fin, la cabra tira al monte y yo lo que quería era poder contar historias. Aún no conozco a ningún periodista que se haya forrado con la profesión, pero la inmensa mayoría siente absoluta pasión por su trabajo.

3-¿Te ha dado alguna satisfacción el periodismo?

Unas cuantas. Como todo periodista que hace piezas relacionadas con la cultura, siempre tira el elemento mitómano y fetichista de poder conocer y conversar con algunas de las personas que admiras: cineastas, músicos, profesionales de la animación o escritores. Pero es que además me lo paso muy bien en la dinámica de una redacción, con esa presión de los cierres que luego alivias en el bar con los compañeros, esos temas que consigues hilar y contar bien, el no saber de qué carajo te tocará escribir al día siguiente, etc. Además, como es una profesión tan endogámica, alguna de la gente que más quiero y de la que más he aprendido es también periodista.

4-¿Y disgustos?

Probablemente el mayor disgusto fue el cierre por las bravas de la redacción de ADN.es por parte de Planeta. No sólo sigue siendo la mejor experiencia en periodismo digital que se haya hecho hasta ahora en España. Es que además era un entorno maravilloso para trabajar, con profesionales impecables en sus parcelas: Josefa Paredes, David Álvarez, Juan Varela, Elena Cabrera, Mathieu de Taillac, Íñigo Urquía, Henrique Mariño y tantos otros. La gran mayoría, por cierto, está brillando en sus nuevos puestos, lo que en cierta manera compensa la miopía rapiñera de los empresarios que nos echaron. Aún seguimos quedando para conmemorar la muerte del finado.

5-¿Has trabajado gratis alguna vez o te has sentido idiota por algún trabajo que has hecho como periodista?

Sí, siempre que tengo tiempo y creo que puedo aportar algo, me gusta participar en proyectos creados por amigos por amor al arte, como la web Miradas de cine, que dentro de poquito cumple ya diez años. También he cometido la torpeza de aceptar escribir gratis para meter la pezuña en algún sitio; cosas de la edad mezcladas con un poquitín de ego malentendido. De un tiempo a esta parte, y sintiéndolo mucho en algunos casos, me niego a escribir por la patilla.

6-¿Cuáles crees que son los principales problemas del periodismo actual? ¿Quién crees que tiene la culpa (empresarios, audiencia, los propios periodistas, intrusismo profesional)?

Nos guste o no, la figura de periodista como único intermediario de la información está en entredicho, y eso va más allá de crisis puntuales relacionadas con la caída de ventas o los modelos de financiación. No creo que nadie tenga aún la respuesta maravillosa para solucionar los males del periodismo, porque no hemos de dejarle vueltas de un tiempo a esta parte y cada vez nos enredamos más.

A veces, en los días malos, piensas que David Simon no está tan equivocado cuando afirma que la información en Internet nunca tenía que haberse ofrecido en abierto, porque se ha devaluado complemente. Pero claro, para ofrecer información de pago tienes que darle un valor diferencial al lector, y de momento no estamos en esas. En España aún nos la seguimos midiendo con los millones de visitas de los diarios online, mientras se despide a gente de mala manera por la puerta de atrás o se la desaprovecha picando teletipos. Aún peor, tendemos a un tipo de periodismo en el que lo que prima es obtener el mayor número de clics, aunque sea a base de hacer pasar por información lo que no son más que anécdotas intrascendentes, como los Trending Topics de Twitter. Se invierte un quintal en técnicas de posicionamiento en SEO, al tiempo que se ahorra en redactores que podían hacer temas propios. Mira la experiencia reciente de Salon.com, que olvidaron todos esos vicios 2.0 para apostar por temas propios y les está yendo de maravilla.

¿Son las redes de blogs la alternativa? Pues espero que no. Con honrosas excepciones, da un poco de vergüenza ver que los mismas estrellitas blogueras que proclaman la muerte del periodismo refritan sistemáticamente la información de medios, aprovechándose del trabajo ajeno sin citar siquiera la fuente. No se pueden convertir en alternativa aquellos que no se molestan en pisar la calle para conseguir un tema o levantan un teléfono para contrastar fuentes. Si van por ahí los tiros, que dios nos coja confesados.

Otros días pienso que en realidad nunca ha habido mejor momento en la historia para poder dedicarte al periodismo a lo gonzo. Tan sólo hay que encontrar un nicho que no esté explotado y en el que tengas cosas que contar, además de bastante imaginación para reinventarte. La información de actualidad pura y dura está sobresaturada, pero por ejemplo se hacen muy poquitas cosas en vídeo interesantes. Aunque hace años a todos se nos llenara la boca con experiencias de IPTV, tan sólo personas como Adriano Morán están aprovechando las posibilidades del vídeo en Internet para hacer temas estupendos. Ahí tienes también a los chicos de Amazings tirando de crowdfunding para sacar adelante una publicación. O a personas como Antonio Pérez (Somos Malasaña) o Gustavo Bravo (Zona Retiro) apostando por la información microlocal. Estamos tan preocupados por conseguir audiencia y recuperar publicidad que nos olvidamos de que, cuando al lector se le ofrece información distinta y de calidad, está dispuesta a prestarte atención e incluso a pagar. Lo que no se puede hacer es ofrecer lo mismo que el resto de medios y luego quejarte de que el invento no funciona.

En el nuevo orden de cosas, sí pienso que desaparecerá esa figura de empresario que se monta un conglomerado mediático enorme para conseguir su parcelita de influencia y codearse con el poder financiero y político. Eso que ganamos todos, porque no conozco a muchos que crean de verdad en el periodismo.

7- ¿Te ves como periodista el resto de tu vida?

Sí, lo que no tengo claro es en qué soporte. Me dejen o no, siempre me apetecerá contar historias.

8-¿Te arrepientes de haberte hecho periodista? ¿Qué profesión habrías escogido en su lugar?

No, en absoluto. Pese a todos los pesares, me sigue pareciendo la profesión más bonita del mundo. A medio plazo, si me gustaría poder contribuir a su mejora y dignificación desde el ámbito educativo. Hay que animar a los chavales que están estudiando periodismo en lugar de desanimarles sistemáticamente con el yermo páramo que se van a encontrar fuera.

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