Madrid-Barcelona, casi como Wim Wenders

Este fin de semana he estado en Madrid. Volver a visitar esa ciudad donde viví 6 divertidos y agitados años siempre me recuerda que hay cosas que echo de menos y otras que no volvería a sufrir ni loca y me refiero sólo a cosas banales como las obras eternas o las aglomeraciones de metro, sin profundidades psicológicas.

Esta vez he encontrado Madrid cambiada, con una modernidad latente que está empezando a florecer en puntos localizados de la ciudad. Me refiero a Malasaña, zona de la que prácticamente no salí. En los -más o menos- 3 meses que separan mi última visita de la anterior se han abierto numerosas cafeterías-de-esas-caras-y-bonitas, tiendas de ropa (diseñadores emergentes, multimarca escogidas, segunda mano, vintage rescatado de stocks), restaurantes pijo-modernos… También vi gente más guapa (más arreglada, entiéndase), una media de edad un tanto más elevada al igual que el nivel adquisitivo. Ojo, todo esto por el día, la noche ya fue otra historia y la plaza del Grial parecía una puerta espacio-temporal a 1998 con grunges, cumbayás, algún punki y botellas de los peores alcoholes.

Sin más, Madrid se me empezó a parecer un poco más a Barcelona, un poco menos cutre que antes. Pero el cutrerío de Madrid siempre ha sido entrañable, un poco a lo Eloy de la Iglesia, socarrón, irónico, un tanto cínico, diferente. La ciudad evoluciona y sin hacerse ni mejor y peor, sólo se va pareciendo cada vez un poco más a lo que los mandatarios (o mandones), que no la viven, quieren de ella.

Aún así y además, aún hay cosas que echo mucho de menos de esa ciudad y sigo refiriéndome a banalidades tan profundas como los pepitos de ternera de “El Palentino“, la flora y fauna del Wurlitzer Ballroom, los encuentros inesperados en la Plaza del Grial o la cultura de las cañas, todo esto con a little help from my friends, claro.

El resultado de todo esto fue una reflexión que viene a resumirse en “echo de menos cosas de Madrid aunque ahora prefiero vivir en Barcelona, sin duda” y una lista de pros y contras de ambas ciudades:

Pros de Madrid:

  • Las cañas
  • Malasaña
  • Algunos bares
  • El Rastro
  • El Conde Duque y la zona que le rodea
  • Los atardeceres en cualquier época del año
  • La ironía y el chascarrillo que palpita en cada rincón

Contras de Madrid:

  • Las obras
  • Sus políticos
  • Las horas de cierre de los bares de noche
  • Las aglomeraciones de coches y personas
  • El stress que provoca vivir en ella
  • Algunos bares y algunos pijos que los frecuentan

Pros de Barcelona:

  • El clima
  • El mar
  • Gràcia, el Borne, el Gótico, el Raval
  • Algunos bares
  • Gente de todos los sitios
  • Cierta manera de entender y vivir la vida que hay en Cataluña
  • Ir en bici
  • Menos stress, pese a ser una gran ciudad
  • Las birras en la calle
  • Conciertos, festivales, movimiento cultural (aunque a veces sea discutible, existe la opción)
  • Los Encants

Contras de Barcelona:

  • La política municipal, que prohíbe lo que promueve
  • Cierto “guayoneo” y modernez chirriante
  • Los precios
  • Las cucarachas tamaño cajetilla de tabaco
  • Las horas de cierre de los bares por la noche
  • Las Ramblas
Anuncios

6 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

6 Respuestas a “Madrid-Barcelona, casi como Wim Wenders

  1. lacoleccionista

    estoy de acuerdo en todo…mis 8 años en Barcelona estuvieron muy bien pero la ciudad ha cambiado mucho y es parque temático en si misma y qué precios!!!! eso sí en bcn hay más oferta cultural chula…Madrid es muy entrañable…y salir de currar e irte de cañas es impagable en bcn para eso debes consultar la agenda dos semanas antes y decidir si dejar de ir a yoga o a inglés para quedar…ahora me voy para Madrid pero tengo muy claro que mis días (si no pasa nada) acabaran en bcn…

  2. ei! me alegro que te gustara l artículo de la Fono…

    coincido en que el rastro y lo de las cañas es algo que mola, pero no cambio barcelona por madrid.

  3. Como dijo un amigo mío una vez: “Barcelona está bien, pero donde se ponga una capital como Dios manda…”.

    Yo siempre digo que “Madrid es mucho mejor que Barcelona”, pero lo hago para fastidiar. En realidad no sé con cuál me quedaría.

  4. espita

    Yo Barcelona, Madrid es demasiado enorme para mi. Y totalmente de acuerdo con los contras de Barcelona.

    Eso si yo me llevaría unos cuantos chinos de la Gran Vía, los que venden fideos a las tantas de la noche, con su mesita y sus bandejitas… que rico!!! y los repartiría por la rambla.

  5. pablo marte

    Yo ahora ni en Barna ni en Madrid, en Bilbao y en LaVieja, para más inri. Pero voy a Madrid en breve (la semana que viene) para ver…
    1. El estreno de la obra de teatro de Germán (mon parteneire) en sala (hay tres localidades para elegir, a cada cual más selecta: Parla, Alcorcón o… la tercera la he olvidado, pero es de la calaña de las otras dos…
    2. El concierto de… Stereo Total en 8y1/2… Si esto no es felicidad que venga Candice Bergen y me lo explique
    Pero me voy a apuntar las notitas que escribes en el post, porque siempre sirven.
    A mi me pasa lo que a muchos. Viví un año en Madrid y 8 en Barna y no cambio la ciudad Condal por nada, pese a todo el papelfil que la rodea. Eso sí, Madrid triunfa en tramos cortos. Obligada visita como mínimo una vez al año. Divertidísima. Y cada vez más cultyparty, cierto. But, it’s the sino of the time, no?
    besitos, Carmen.

  6. Black

    Lo primero me alegro de que seas feliz en BCN.
    y mas aun que eches de menos esta increible ciudad llamada Madrid. Nos veremos pronto Kr’n?

    Pero solo por compartir puntos de vista y entablar dialogo te cuento:

    1. en todos sitios hay pijos
    2. tb aqui puedes ir en bici.
    3. los politicos dan asco en toda ciudad
    4. tanto stress tiene madrid con sus obras como BCN con una huelga de metro y colas de gente esperando los servicios especiales de bus.
    5. el movimiento cultural en madrid no tiene nada que envidiar al barcelones, ni viceversa. creo q ambas ciudades tienen infinidad de planes que ofrecer.

    Lo que es una realidad es que Madrid esta avanzando. Se estan abriendo infinidad de pequeños negocios con encanto.

    Mientras que BCN, que una vez quiso ser centro europeo del diseño y nuevas tendencias, cada vez se está cerrando más en si misma. Cortandose sus propias alas mediante el prohibitivo uso del castellano que no permite entablar un dialogo entre culturas que es el que al final hace crecer una cultura, compartir puntos de vista y crear tendencia/diseño en una ciudad.

    Sin ir mas lejos, solo hay que ver como se han reducido las cifras de erasmus que deciden ir a Barcelona por no poder estudiar en castellano. Como hablaba el otro dia con una compañera, Barcelona es cada vez más provinciana.

    Un saludo,
    Black

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s