Vuelta al cole (o el odio a septiembre)

Fui a la guardería durante un año antes de empezar al colegio, cuando tenía 3 años. Me pasé cada mañana de aquel curso llorando durante todo el camino desde que me levantaba de la cama. La guardería era una casita rosa con un jardín en la parte posterior, con columpios y una rueda de camión que no recuerdo para que servía. Estaba situada en la entrada del Parque de Invierno de Oviedo y se llamaba Pinocho, creo. El viernes era para mí  el peor día de la semana porque daban lentejas para comer. Las odiaba. En aquellos tiempos siempre iba con una muñeca Barbie a todos los sitios y a la guardería también, claro. Canalizaba mi rechazo a aquel sitio mordisqueando con mis dientes de leche los pies de la muñeca y llegué a descubrir que las piernas de Barbie son articuladas porque llevan una goma blanca por dentro. Años después derruyeron aquella casita de mis pesadillas y creo que hasta sentí alivio.

Al año siguiente empecé a ir al colegio. De monjas. Al principio creí que me gustaba ir, pero luego se me pasó. Ya no llevaba la Barbie, así que ni siquiera canalizaba el rechazo al colegio, sin más no me gustaba ir. No recuerdo llorar ni nada por no querer ir, pero si una ligera angustia el domingo por la noche, metida en la cama y escuchando el O fortuna de Carmina Burana de la cabecera de ¿Documentos TV? que mis padres veían en el salón de al lado. Qué miedo me dio toda la vida esa música.

Con el tiempo el rechazo a tener que asistir todos los días por obligación a un sitio que me impedía dedicarme a lo que más me gusta (que aún no tengo muy claro lo que es pero fluctúa entre escuchar música, escribir, dibujar, leer y no hacer absolutamente nada) se hizo más fuerte. En vez de acostumbrarme me deprimo cuando veo los anuncios de “Vuelta al cole” en agosto, con niños sonrientes y súpercontentos. Y una mierda, la alegría de la vuelta.

Hoy es el último día de mis vacaciones. Mañana empiezo a trabajar.

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1 comentario

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Una respuesta a “Vuelta al cole (o el odio a septiembre)

  1. María R.G.R.

    Carmen ,la guardería que comentas en la entrada del Parque de Invierno no se llamaba Pinocho . Guardería Pinocho ,estaba situada en Prado Picón ,en el último peldaño a la izquierda de las escaleras de Seminario Metropolitano de Oviedo.
    Un saludo

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