Junio 23, 2009...11:40 am

Teen Movie

Saltar a Comentarios

El domingo pasado tuve el dudoso placer de asistir a parte de los conciertos gratuitos organizados con motivo del Día de la Música Heineken (si, con el nombre de la marca, porque ahora ya no existe nada en el mundo que no lleve el nombre de una multinacional, ya sean teatros, salas de conciertos, “Días de” o lo que sea. Y sí, lo digo claramente: menuda mierda). Si no me puse de más mala ostia (y por lo tanto insoportablemente pesada para mis pobres acompañantes) fue porque la noche del sábado había sido intensa y no estaba para muchos sobresaltos, pero vamos, la ocasión lo merecía.

Empezando porque los conciertos se celebraban en la plaza del Maremagnum, que no es otra cosa que un centro comercial que para más inri abre todos los domingos, incluido este. Así que a partir de las 7 de la tarde comenzó a producirse una curiosa mezcla de familias, nens, flamenquillas con aros de oro, modernos, resacosos, poperos y marujas digna del National Geographic, a la que le daba igual 8 que 80, los Templeton que Hombres G, es gratis y en un centro comercial, venga vamos. Yo llegué a mitad del concierto de Christina Rosenvinge, la cual me hizo llegar a las siguientes conclusiones (venía rumiándolas desde tiempo atrás, pero ahora se confirmaron):

  • Mola más en disco que en directo
  • Es para verla en un sitio pequeño y preferiblemente, sentado. De pie, un domingo y en un centro comercial, aburre hasta a las piedras
  • Como el sonido sea malo, se hace evidente una voz bastante tocada
  • A su edad quiero estar tan buena como ella. De hecho, ahora quiero estar tan buena como ella
  • El día que toque “Hago ¡Chas!…” el público se volverá loco y triunfará de verdad otra vez

Pero el plato fuerte llegó al terminar la Rosenvinge, después de descubrir que la marca de cerveza amante de la música cobraba 7 euros por un mini de cerveza (de lo del trabajo de cervezaman no pienso ni hablar). Llegó el momento de Vetusta Morla, ese grupo. Triunfaron y a su favor he decir que pocas veces he visto al público tan entregado en Barcelona, generalmente la gente parece patrocinada por Frudesa y esta vez lo dieron todo, cantaban y hasta alguno levantaba las manos. ¿En contra? esos tics del cantante imitando a Thom Yorke, algunas letras, una actitud que no me creo, el mainstream indie. No llegan a atacarme los nervios como otros y no puedo negar que les tengo algo de respeto, así que lo dejaremos en un moderado “a mi no me gustan mucho”.

Lo que si me ha gustado han sido las dos recomendaciones que me ha hecho Enid M., esa gurú cultural, que bien conocedora de mis gustos me ha recomendado un grupo y una película que aunque en principio no tienen nada que ver, al final lo tienen todo. Por un lado, el grupo “Passion Pit”, una mezcla entre The Postal Service, Ok Go! y MGTM. Surge del intento de Michael Angelakos de ligarse a su novia (vamos, que lo consiguió) regalándole unas canciones. El nombre del grupo viene de una peli porno y puedo adelantar sin miedo a equivocarme que van a ser uno de los pelotazos del verano. En septiembre lo comprobaremos.

Por otro, la película “Nick and Norah’s infinite playlist”, que como principales atractivos tiene a Michael Cera como protagonista y buena música, además de tratarse de una película para adolescentes indies, uno de mis géneros favoritos. El argumento es una chorrada monumental que gira entorno a los temas clásicos de “chica conoce a chico”, “chico nerd-pero-guay está enamorado de una zorra asquerosa”, “chica inteligente y guapa en el fondo se hace la dura” y así hasta cubrir todos los ingredientes de la teen movie. Pero es entretenida, la banda sonora está muy bien, sale el Cera (¡qué majo!), los protagonistas no son idiotas del todo, salen borrachos, vomitan por las esquinas y tienen sexo de principiantes, que es lo que hacen los adolescentes de verdad y no lo que reflejan la mitad de las pelis americanas destinadas a este tipo de públicos. Obviamente se trata de una peli yanki, así que casi todo está justificado por unos sentimientos supuestamente más elevados que el calentón adolescente pero está bien, todos queremos que nos vendan motos y a veces, hasta pasa de verdad.

¿Qué tienen que ver el grupo y la peli? pues que los dos son un poco nerds, adolescentes y unos podrían haber hecho la banda sonora de la otra.


(El vídeo es lo más)

5 comentarios


Escribe un comentario