Junio 3, 2009...1:25 pm

Hola, venimos a nada

Saltar a Comentarios

Sufro de encefalograma plano desde hace un par de días. No es que esté muy preocupada, porque hay gente que vive con ello todos los días y se maneja bastante bien, pero a mi no me gusta y no me hace sentir demasiado cómoda.

Quizás se deba al hecho de no haber asistido al Primavera Sound, pese a vivir en Barcelona. Ha supuesto un esfuerzo inmenso, pero más o menos he logrado abstraerme de la realidad que estaba teniendo lugar en el Forum y olvidar que no estaba viendo a The Vaselines, ni a Phoenix, ni a Sonic Youth, ni a todos esos grupos que a mi me encantan y a la mitad de la gente que estaba dentro del recinto se la traían al pairo, lo que pasa es que hay que molar (he de puntualizar que fue un fin de semana de cumpleaños estupendo y no hay festival que le haga sombra. Gracias). Igual es que me he abstraído demasiado.

Opiniones radicales y rabiadas a parte y repito, pese a no haber ido, estoy experimentando uno de los peores efectos secundarios de un festival de música: descubrir, una vez pasado el festival, que había grupos que no conocías y que te perdiste y que ahora te gustan mucho (o te encantan). Es el caso de The Pains of Being Pure at Heart, grupo de cuatro chavales de Nueva york que suenan a lo mismo de siempre, pero por lo menos tienen buen gusto a la hora de escoger a quién se parecen. Resumiendo: suenan a My Bloody Valentine, a The Wedding Present, a The Jesus & Mary Chain, a todo lo grande.

La verdad es que no les había dado demasiada importancia (los grupos con nombres muy largos suelen darme mucha pereza) pero por casualidad vi el vídeo de “Everything With You”, al parecer su ingle más destaclable, (lo que no es de extrañar porque como canción pop funciona a la perfección, como si de una colaboración entre Belle & Sebastian y Ride se tratase) y me gustó. Llevo dos días sin parar de escucharles, aunque no se si tiene algo que ver con mi encefalograma.

5 comentarios


Escribe un comentario