Febrero 8, 2010

Sin encontrar el hilo conductor

Palabras de otro:

“A critical faculty is a terrible thing. When I was eleven there were no bad films, just films that I didn’t want to see, there was no bad food, just Brussels sprouts and cabbage, and there were no bad books -everything I read was great. Then suddenly, I woke up in the morning and all had changed. How could my sister not hear that David Cassidy was not in the same class as Black Sabbath? Why on earth would my English teacher think that The History of Mr Polly was better than Ten Little Indians by Agatha Christie? And from that moment on, enjoyment has been a much more exclusive quality.”

Nick Hornby, Fever Pitch

La fotografía:

Len Steckler

La canción: spotify:track:5nYKVRl9ORqEdwuUKd0JWR

Y una cursilada que en realidad es un temazo a lo Nina Simone:

Enero 26, 2010

Cuatro cosas te voy a decir

Un grupo recuperado: Y no es que me haya puesto a escucharlo otra vez, pero el otro día por alguna razón busqué entre viejos CDs y en uno grabado por un amigo salió esta canción y me acordé de aquel súper-grupo indie llamado The Reindeer Section. Volviendo a escucharlos me parecieron un pelín cursis y deprimentes. Pero también recordé que por aquella época de principios del SXXI pasábamos épocas en las que nos deprimíamos un montón y nos poníamos música aún más deprimente, debía ser la revuelta hormonal.

Una canción nueva: De ese grupo tan mono integrado por Zooey Deschanel y M. Ward (muy monos los 2 también) llamado She & Him. El nuevo single de adelanto de su nuevo disco es bonito, alegre y soleado, muy primaveral y amable, básicamente como el grupo. No cambiarán la historia de la música, eso está claro, pero no están mal si no te pones demasiado exigente con la vida. Bueno, que nos gustan.

Una sorpresa: La versión de “Umbrella” de Rihanna que se marcan The Baseballs, un grupo alemán con claras -clarísimas- reminiscencias de los años 50. Al principio ni siquiera me dí cuenta de que canción se trataba (supongo que ya os habéis dado cuenta de que Rihanna no suele estar en la lista de reproducción de mi iPod) pero luego me hicieron gracia. Curioso como una vuelta a la canción puede convertir una ponzoña comercialoide en un temazo (Travis versioneando a Britney Spears, por ejemplo). Ah! y a The Baseballs les conocí en este recomendable blog.

Un vídeo: Que la moda está utilizando el formato audiovisual para optimizar sus proyectos de comunicación ya es un hecho. Ya hemos visto por aquí los increíbles vídeos de la genial Erin Fetherson o los cortos de Karl Lagerfeld (Karl Who?). Ahora es el turno de Prada, que con el acierto que les caracteriza, se han asociado con el artista chino Yang Fudong. Como bien explican las chicas de Collage Vintage (otro recomendable blog), el vídeo se inspira en el proverbio chino: “El trabajo de todo el año depende de un buen comienzo en la primavera”. Que así sea.

Enero 19, 2010

The Hymn for Cigarettes

Dentro de poco tiempo los fumadores seremos oficialmente unos apestados. No podremos fumar en bares ni cafeterías ni en todos los sitios en los que no se podía fumar desde algún tiempo ya. Adiós al café con cigarrillo, a la copa con cigarro, a la conversación al amparo del humo de un bar, adiós.

Lo peor de todo esto no es que ya no pueda sacar un cigarrillo en un sitio que no sea mi casa o la calle, sino que esta ley les ha dado vía libre a los no-fumadores radicales a exponer sus razones como verdad universal, a tratarnos a los fumadores como si de terroristas sanguinarios se tratase, de ponernos de vuelta y media si se nos ocurre encender un cigarro, de mirarnos con mala cara, de despreciarnos. Porque la nueva ley les ha dado la razón y no sólo eso, sino que escudada en razones médicas ha dado un nuevo motivo a la ciudadanía para ponerse histérica: LA SALUD. Ahora se alinea (o se aliena, no se muy bien) en la misma categoría que LA SEGURIDAD y en realidad, las dos nacen del mismo padre EL MIEDO.

Póngase de los nervios con la posibilidad de que un terrorista haga volar su vida por los aires, de que nos invada un país malvado o de que su vecino se encienda un cigarro. Cómo si no se fuese a morir usted cualquier día, como si realmente cada minuto que pasa no fuese uno menos de vida, como si no hubiese otras maneras de matar. El miedo es un mecanismo de control como otro cualquiera, de hecho, quizás el más eficiente así que mientras ahora el terror se perfila en el tabaco, puede enfocar su miedo a un punto en concreto y no pensar en nada más. Cortina de humo, que se llama y en este caso le viene como un guante.

Pero volviendo al tema de la salud, ya que nos ponemos histéricos y radicales, vamos a ponernos en serio. Porque oiga, a ver si sólo se va a poder radicalizar usted, que no fuma. Con un cigarro en la mano, pienso: En España no se va a poder fumar en los bares. Unos bares en los que, reflexionemos a fondo ¿Qué se hace?:

1-Beber alcohol: Si, alcohol. Una cañita, unas gotas de coñac en el café, cubatas, vino tinto. En España hay una cultura de alcohol muy extendida y el alcohol provoca entre otras cosas, daños al hígado, en las células cerebrales, elevación de la presión sanguínea, miocarditis y demás enfermedades del corazón y puede provoca cáncer de estómago, laringe, esófago y páncreas. Entre otras cosas.

2-Tomar café: sólo, cortado con leche. En España se toma café constantemente, sustancia que puede aumentar el riesgo coronario, de úlcera de estómago, retención de líquidos, estrés.

3- Comer: Lo más seguro es que si va a comer usted a uno de los miles de bares españoles no coma nada precisamente sano. Pincho de tortilla, bocata de beicon, patatas bravas, huevos fritos, hasta la paella, todo estará cocinado con abundantes dosis de aceite, en el mejor de los casos de oliva y en el peor de los casos refinado de girasol, que habrá sido reutilizado incontables veces aumentando sus efectos nocivos para la salud, con la posibilidad de provocar cáncer. Si toma alimentos a la plancha le aseguramos que habrán estado cocinados con riquísima y letal grasa, que se le incrustará directamente en las arterias obstruyéndolas y elevando sus niveles de colesterol e hipertensión. Si va usted de sano y se pide una ensalada, lo más probable es que esta lleve maíz, que sin duda será transgénico, porque estamos en España y es el único país de la Unión Europea que permite el cultivo de este tipo de semillas, que además de quitarles la manera de ganarse el sustento a los campesinos (la cual es otra manera de matar), no se sabe cuáles son los efectos secundarios que producen en el cuerpo humano. Ah, la cerveza, el pan y la mitad de las cosas que consuma en ese bar (y en su casa) también serán transgénicas. Ala, que aproveche.

4-Tomar refrescos: Cualquier médico le recomendaría que se tomase una lata de Coca Cola, que lleva unas 10 cucharadas de azúcar blanca refinada (la cual sólo aporta calorías al organismo y casi ningún elemento nutritivo) y un ingrediente secreto, cuando le apetezca ¿A que sí? Y con esto me refiero a cualquier refresco de cualquier marca, incluidos los zumos.

Estos bares que antes tratamos son establecimientos de día, en los que todavía puede haber gente que se tome un agua mineral. Pero por favor ¿En una discoteca? ¿Alguien hace algo sano en una discoteca? ¿En España? Ah no, es que “cuando voy a una discoteca en la que se puede fumar luego el pelo y la ropa me huelen a tabaco”. Vayapordios, qué drama, no se cómo has podido vivir con eso hasta ahora.

No voy a entrar ya en otros temas como que la emisión de CO2 de la industria y la contaminación de las ciudades permitida por el señor Estado sea tan cancerígena como una cajetilla de tabaco al día ni muchas otras cosas perniciosas constantemente aumentan tus posibilidades de sufrir un cáncer, una enfermedad del corazón o cualquier otra cosa que te mate. No lo voy a hacer.

Pero basta ya de histeria y de hipocresía, que pensemos las cosas que nos meten en la cabeza día a día y que nos tragamos sin reflexionar y sobre todo, basta de comerle la olla a los demás. Y si te huele la camisa del Zara a tabaco, pues te jodes.

Enero 18, 2010

FBI= Google Images + Paint

Siempre que paso temporadas más o menos largas sin actualizar este rincón me siento cómo si me hubiese saltado mi turno de limpieza en casa y hubiese pasado de fregar, no se, el baño o no hubiese hecho los deberes en el caso de que siguiera estudiando. Obligaciones autoimpuestas, casi las peores.

Pero sin embargo, ahora que he pulsado la pestaña de “Nueva Entrada” y se ha abierto el editor de texto de WordPress tampoco es que vaya a dejar constancia de ningún hecho especialmente relevante ni una reflexión demasiado sesuda (nunca lo son por aquí, me temo). El 2010 está siendo, por el momento, un año digamos que interesante. Al principio me parecía una fecha redonda, tirando de un optimismo que roza lo infantil, aunque creo que va más bien por la predicción de apocalíptico que hizo el otro día I. Sea como sea, habrá que verlo, aunque si tiramos de nuevo del optimismo (será lo que nos salve) están pasando algunas cosas realmente divertidas. Gracias FBI.

Y sin más, algunas de las cosas que van alegrándonos lo que va de año (y lo que nos queda).

Enero 7, 2010

Shit happens!

Ya es 2010 y con el cambio de década y de año nos hemos seguido dando cuenta de que la mierda pasa (shit happens!), da igual que te comas 12 uvas o te atragantes con ellas, que le des 3 vueltas a las llaves del santo o levantes el pie derecho para entrar bien en el año. C’est la vie, mon ami y no hay muchas más vueltas que darle.

Pero bueno, a apretar la mandíbula, a tomar una buena dosis de ye lo que hay y a pensar que estos señores estarán el día 11 de febrero en Barcelona y no tenemos pensado perdérnoslo. Porque la mierda ocurre, pero muchas otras cosas buenas también. Keep calm and carry on.

Diciembre 30, 2009

El final de una década

Ahora sí que sí. El 2009 se acaba y con él una década, por si como yo, no erais conscientes de ese hecho. Y qué década, encima. Si echo la vista atrás (don’t look back in anger) puedo afirmar sin miedo a equivocarme que por el momento ha sido una de las décadas más decisivas de mi vida, la década en la que acabé el instituto y mi vida dejó de ser como había sido durante 18 años seguidos, me fui de casa y lejos, le conocí a él, a ellas y a todos y todas las demás, me mudé de casa más veces de las recomendadas para ser una persona sosegada y tranquila, hice alguna que otra locura, tomé decisiones impulsivas que salieron bien, terminé una carrera e hice con gusto un posgrado, empecé unos cuantos proyectos y escuché tanta música como mis oídos y mi tiempo me lo permitieron. También descubrí e intenté demostrar a aquellos que no lo creían que puede gustarte (incluso apasionarte) la moda sin ser un pijo descerebrado, viajé menos de lo que me gustaría pero seguramente más de lo que mi bolsillo se puede permitir y viví momentos de felicidad intensa, intensísima. Curiosamente, la década empezó con mi primer viaje con amigas y no con mis padres, a Barcelona (qué divertido) y termina con mi vida instalada en la misma ciudad, sin que nada de todo esto estuviese en un principio planeado. A ver qué puedo contar en el 2020.

De las cosas malas que ha habido y por supuesto que sí, no pienso ni hablar, porque para qué, en esta vida mejor celebrar. Y no olvidar que la década que se va ha sido la de las hermanas Olsen, los pitillos, el pintalabios rojo, los ojos ahumados, Kate Moss, las sandalias romanas, Arcade Fire, la vuelta de los Pixies, Sexo en Nueva York, los Soprano, GOSSIP GIRL y todas las series increíbles, los Black Lips y todos los grupos de garage, la vuelta de los 80, los 20, el grunge y en general todo lo anterior, los vuelos baratos, Barcelona, Berlín, Lisboa, el iPod, Facebook, los blogs, Youtube y todo Internet, H&M, la moda sueca, Naomi Klein, supergrupos indies, las cámaras Lomo, Muchachada Nui, las gafotas grandes, las guiris borrachas, las señoras locas, las Converse, Robert Smith hecho una vaca, Britney Spears con la cabeza rapada y totalmente desquiciada, Lars Von Trier, el Jaegermaister, la Vice, el Barcelonés, Central, el alisado japonés, los gatos que mueven el brazo, las Wayfarer (otra vez), los festivales de música, rajar de los festivales de música, Kiko Amat, las autofotos, Amy Winehouse, los móviles, Spike Jonze, Spotify y todas esas chorradas que hacen la vida un poco más divertida.

Y aunque la balanza, si lo miras bien, se inclina más hacia el lado del desastre (no lo he querido comentar pero esta también ha sido la década de los grandes atentados, de la crisis y de un montón de mierda más) yo la equilibro con todo lo bueno antes mencionado, mi familia, mis amigos (los de esta década y los que vienen de anteriores) y él. Mis 00 se resumen así (incoherente con mis gustos, como lo ha sido la propia época):

Feliz 2010

Diciembre 26, 2009

Pasen y vean

Después de la orgía gastronómica que se inició el jueves por la tarde prácticamente al bajarme del avión y remitió ligeramente ayer por la noche (y digo ligeramente) me siento como si me hubiesen estado hinchando con una bomba de aire para las bicicletas. Y dicha sensación no mejora en absoluto al ver el cuerpo de lebrel y la aparente liviandad del increíble Oscar Nilsson (bailarín del Royal Danish Ballet Theater) en el corto para VMan de Hedi Slimane felicitando la Navidad. Slimane, Slimane… no se cómo lo hace pero siempre lo consigue: Música y moda, rubios flacuchos. Me encanta.

Y para seguir con la temática, uno de los capítulos de la serie Paris-Shangay firmados por el señor (loco) Karl Lagerfeld que lo mismo te hace un traje chaqueta que una película, así somos de apañados cuando tenemos dinero para hacer lo que nos da la gana. Pasen y vean.

Disfrutad de los últimos días de 2009, que ya se acaba. Nos encontraremos antes.

Diciembre 20, 2009

El Yomango de Karl Lagerfeld

Si no robas en Chanel es porque no te da la gana, ya te lo dice Karl Lagerfeld. Así de claro.

Diciembre 15, 2009

El chico de los periódicos repartiendo amor

Hay veces que me gustaría volver a poner discos en un garito sólo por poder poner algunos temazos a un volumen imposible en otro sitio que no sea un bar y poder compartir ese tremendo musicón con la gente que esté allí, muchos o poco, me da igual.

Eso es lo que me pasa con Eli “Paperboy” Reed & The True Loves, el mejor remedio que me he encontrado hoy para combatir el frío que ha llegado de repente y sin avisar. Poco hay que decir de este hombre y mucho que escuchar: puro soul, puro amor. Si no te llega bien dentro es que estás sordo o eres un cyborg y habría que aniquilarte, esto es así.

Ponéroslo a todo volumen en casa, en el trabajo con los auriculares o dónde os de la gana y hacedle un corte de manga a este día frío y más que gris que nos ha tocado. Canela fina.

Ah! y todo el post viene porque hoy gracias a indiespot me he enterado que actuará el 8 de enero en Barcelona y no se me ocurre una manera mejor de empezar el año.

Diciembre 14, 2009

Protagonistas y espectadores

Llevaba todo el camino de convertirse en una de esas noches de colores, como dice Mr. Peligro, en la que yo participaba sólo a medias como protagonista y me acomodaba en el nuevo papel de espectadora que, por razones que no vienen al cuento ahora, me ha tocado interpretar temporalmente.

El caso es que estábamos ahí que si disco arriba disco abajo, quita esa mierda de canción, vaya temazo, te acuerdas del día aquel que, molaría ir allí luego pero yo prefiero ir aquí, que si tal y cual y Pascual, cuando sin que estuviera en el guión llegó un invitado sorpresa a la casa, tipo cameo de serie de televisión y pasó a ser protagonista porque hay gente que sólo puede adoptar ese papel y qué bien.

Total, que vaso en mano y verborrea en el alma, nos hizo la crónica del Primavera Club, festival al que no habíamos ido porque realmente no nos dio la gana aunque viniesen Chiquita y Chatarra que nos parecían las mejores del cartel, fíjate tú. Me molestó un poco perderme al hippy que-me-jode-reconocer-que-gusta-hippy-de-mierda, sobre todo cuando el nuevo protagonista me confirmó que ese hombre es un soulman y Natalie Portman, con lo mona e intelectualoide que es, no podía estar equivocada.

Pero la sorpresa musical de la noche llegó cuando me dijo: “Corre, corre, pon a Jeffrey Lewis que ha sido lo mejor del festival, le he visto dos veces, vas a flipar” y en medio de toda la mermelada que teníamos montada, ya con risas flojas de fondo, chistes malos e ironías afiladas con espirituosos, atendí a escuchar una especie de genialidad que no llegué a captar en toda su grandeza hasta esta mañana cuando al conectar Spotify (invento de los dioses suecos) me vino a la mente la recomendación y qué bien.

Así que bueno, yo os la transmito (la recomendación) porque compartir es vivir y Jeffrey Lewis es la bomba. Y por lo visto el Banhart también, aunque eso ya lo sabíamos.