Hoy Los Ginkas se han convertido en mi grupo preferido del momento. No sé si lo seguirán siendo mañana (nunca se sabe) pero hoy me han alegrado el día y teniendo en cuenta que vivo en España a mediados de mayo de 2013, soy joven y mujer, no era tarea fácil. A continuación, el porqué de mi admiración por el grupo de Pamplona desgranado en cómodos puntos:
- Su nombre: “Ginkas” hace referencia al nombre que recibía el combinado de ginebra con Kas (bebida gaseosa -de naranja o de limón- popular por el Norte del país en detrimento de la Fanta) hace años. Digo hace años porque no he utilizado dicha nomenclatura nunca en la vida ni conozco a nadie cercano a mi edad que lo haga. De hecho, a la única persona que había escuchado decir “Ginkas” fue a mi padre la pasada Navidad y me reí.
- Su imagen: los discos de Los Ginkas tienen unas portadas preciosas (obra de Luis Paadin), como todos los pertenecientes a Chin-Chin Records, sello preferido también desde ya. De hecho, estaban presentes en el Gutterfest del pasado fin de semana y ahora me arrepiento de no haberme gastado todos mis (escasos) euros en comprarles todo el tenderete. La próxima vez no ocurrirá.
- Sus canciones: esta enumeración no está ordenada por importancia, porque entonces este punto tendría que ir el primero. Obviamente, son un grupo musical y son mi preferido de hoy por sus canciones, claro. En especial por Una y otra vez que cuenta la historia de una chica con un novio skater que, por supuestísimo, se ha convertido en la banda sonora de nuestro minúsculo hogar.







